Los que me conoceis desde el principio, sabeis de mi pasion por la cultura japonesa y loque las grandisimas geishas significan parami, el erotismo puro en el poder de la seduccion sin llegar mas alla, y si a eso le sumamos, tambien las cortesanas de venecia... se puede decir que he intentado ofrecer un poco de esas dos grandes figuras de la epoca...
El poder y arte de la seduccion y el deseo pecaminoso de ser musa y amante.
asi que alla vamos...
Tenia pocos años cuando la sexualidad estaba presente y muy latente en mi.
Apenas aparecio internet, emepzaron mis juegos eroticos, mis chats cn hombres desconocidos que hacian de mis braguitas una pqña gran zona humeda.
Poco despues empezaron las quedadas... y el conocer a los chicos e irse ocn el coche alos tipicos picaderos Hummm que gratos recuerdos me trae mi isla querida.
Pero esto va no de como empece a follar con desconocidos porque si, sino de como y cuando fui señora en la calle yputa en la cama, con el dinero por medio tambien, ese añadido que da un morbo especial al asunto y como no a mi bolsillo.
Tenia 20 años y paseando por webs d internet vi un anuncio y como soy muy curiosa, accedi ypedi una cita...todo salio bien y pronto fui descubriendo el mundillo de la prostitucion... Nada que ver con las cosas que salen en al tele.
Nada de redes de explotacion ni nada... al contrariooo yo deseaba desde mi mas profundo anhelo que me explotaran... si si... en la boca, en la cara, en mispechos.. en mi culo.... hummm una explocion de extasis donde sentir la lechita caliente correr por todo mi cuerpo.
Mi primer cliente fue un hombre muy guapo, tenia 42 añitos, era calvo, me pierden lso calvos... es uf... como tener un vibrador entre la smanos... igua... Habia insistido muchisimas veces, y ya cuando lo veia aparecer, mis bragas estaban humedas... no podia evitarlo... asi que el dia que entre con el al dormitorio... estaba mas que lubricada para que se perdiese en mis adentros.
Nos fuimos a la habitacion del fondo a la derecha, era mi favorita, llena de espejos y con la duchita dentro del dormitorio, pequeña acogedora... la habitacion que me habia desvirgado. Jajajaja
Recuerdo esos brazos fuertes, esa espalda ancha que puedes agarrarte a ella sin miedo... Nada mas cerrar la puerta, me arranco literalmente la ropa, llevaba un vakerito yuna camisa de escote pico preciosa... pues en cuestion de segundos me vi tirada en la cama sin ropa.
Me deja ahi tirada y se pone encima, me agarra las muñecas, abriendome los brazos extendiendolos a lo ancho de la cama... me mira fijamente, y sonrie, esa sonrisa picara, esa sonrisita de niño travieso. saca la punta de su lengua y pasa por encima de mi pecho,apenas rozando, lo cual hace que mi piel se erice por momentos... luego, viendo esta reaccion decide pasarla d nuevo, siendo mas generoso esta vez,dejando un rastro timidamente humedo al paso de su lengua, con lo que decide soplar leugo por encima.
Mi pezon endurece... mi aureola se achica... mi sexo empieza a palpitar y mi respiracion se termina por acelerar... le miro, estiro mi cabeza intento llegar a su lengua sacando la mia, pero la rechaza, shh... después me dice.
Acerca su lengua ami otro pecho,repitiendo la misma accion de antes...
Me abre de piernas, poniendo entre medio una de sus piernas, siente lo mojada que estoy... me dice que soy una viciosa y que ahora sabe...que tenia tantas ganas como el de que me follara, que soy una perra por no dejar que me folle antes... me sube las manos, manteniendomelas sujetas solo con una y su otra mano baja ami coño, humedo,palpitante... sus dedos buscan mi clitoris para jugar... lo toca con suavidad... sumandole intensidad poco a poco.
Comenzamos a besarnos, deja mis manos libres¡ Al fin!
le sujeto del cuello, le beso con intensidad y muchas muchas muchas ganas... mi lengua se enreda con la suya, se la succiono... le muerdo el labio... mientras, sus deditos bajan hasta penetrarme...
Juega con uno,luego introduce otro... le digo que pare, que quiero hacer y jugar yo tambien.
Asique le aparto, el se acuesta y me pongo sobre el.
Empiezo jugando con su boca, la mano que ha tenido dentro dmi, la llevo de nuevo dentro...que se empape bien y la subo ami boca, lamo uno a uno sus dedos... luego le beso... humm bajo lamiendo, mordiendo besando y acariciando su cuello, pecho, abdomen, hasta llegar a esa polla perfecta que para frente ami dura, erecta... sin un solo pelito, tan calvita comoel.. que rico... paso suavemente la yema de msi dedos por encima,juego conm si dedos corzon haciendo pequeños circulos alrededor del capuyo.Mi cara, mi boca, esta muuyyy cerca de su hermosa yperfecta polla, son apenas 8 quizas 10 centimetros lo que nos separa asi que saco la lengua un poco... me inclino y apenas hago que la roce... enseguida el lo nota...
Lo torturo un poco como el hizo conmigo, lo suficiente para cuando me la meto en la boca este bien salibadita, humeda, jugosita...
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Ufff....Eli...estas echa una viciosa!!!
ResponderSuprimirNo puedo dejar de recordar aquel día. El día que por fin pude disfrutar de ti. Fue en verano, tal vez en agosto, no estoy seguro. Llevaba tanto tiempo deseándote. Pero llegó el momento. Allí estaba, frente a tu puerta. Decidido pero, al mismo tiempo, con el corazón acelerado y respirando profundamente. El día había llegado.
ResponderSuprimirLlamo al timbre tímidamente. Al poco escucho unos tacones golpeando el suelo firmemente, acercándose a la puerta. Mi corazón se quiere salir entonces de mi pecho. Se escucha el cierre de la puerta y se abre lentamente. Allí apareces tú, preciosa, con un vestidito cortito. Qué suerte que haga calor, pienso. Aunque sé que en invierno te hubiera encontrado vestida de corto también.
Al verme se te iluminan los ojos, no me esperabas, o tal vez sí... Te muerdes el labio a la vez que esbozas tímidamente una sonrisa. Yo no dejo de mirar tus ojos y te devuelvo la sonrisa.
Me acerco despacio hacia ti, envolviéndote con mis brazos. Una mano en tu cintura y la otra en tu espalda. Acerco mis labios a tu cuello y te susurro al oido "al fin". Entonces te siento suspirar en mi cuello.
Entramos abrazados. Cierro la puerta con el pie mientras te como literalmente la boca. Cuanto había anhelado probar esos labios, morder tu lengua, llenar mi boca con tu saliba. Enseguida veo un sofá y te llevo hacia el. Tú confiada sigues mis pasos de espaldas, mientras una de mis manos baja a tu culo y lo aprieta fuerte contra mi. Quiero sentir tu cuerpo contra el mio. Dejamos de besarnos un segundo y nos miramos fíjamente a los ojos. Tu carita me vuelve loco. Te sigo besando.
Te siento con cuidado en el sofá sin dejar escapar tu lengua. Ya te tengo donde quería. Me acerco a tu oreja y sólo me sale decir un "uuufff". Te beso el cuello. Saco mi lengua y la voy llevando hasta tu pecho. Tú, con tus manos, buscas mi entrepierna. Encuentras lo que buscas y la aprietas con fuerza. Eso me vuelve más loco aún. Saco una de tus tetas del vestido y juego con tu pezón llenándolo bien de saliba con mi lengua.
Cojo tu mano y la separo de mi polla diciéndote que todavía no. Me arrodillo delante de ti. Tú te escurres lentamente en el sofa mientras te vuelves a morder el labio y tus ojos me piden que te coma. No llevas braguitas. Al abrir tus piernas con mis manos me encuentro con tu coñito. Brillante. Empapado de tu dulce néctar.
Acerco mi cabeza rozando tu pierna con mi mejilla. Me detengo un momento para besar tu muslo a lo que respondes encogiéndote en el sofá. Ensalibo mi lengua y la voy resbalando por tu pierna, hasta llegar junto a tu coñito. La paso de arriba a abajo. Primero por un lado, luego por el otro. Te doy un mordisquito. Luego un beso. Levanto la mirada para ver tu carita. Me dices "cómetelo ya".
Entonces abro bien mi lengua a lo ancho y la paso de abajo a arriba. Delicioso. Te saboreo mientras te miro. Cierras los ojos y te estremeces. Vuelvo a pasarla una segunda vez. Y una tercera. Entonces separo tus labios. Noto la entrada de tu cueva calentita. Sigo subiendo hasta llegar a tu clítoris. Empujo con el labio superior para dejarlo al descubierto y entonces empiezo a pasar mi lengua despacio. Primero por la base. Para pasar luego a la punta y acelerar el ritmo.
De vez en cuando abandoto clítoris para volver a saborearte. Pero vuelvo rápido. Cada vez te mueves más. A veces resulta difícil mantenerme entre tus piernas. Así que te agarro el culo contra mí y tú me acaricias la cabeza, apretándola contra tu coñito. Como si no quisieras que me escapase jamás.
Tus gemidos van en aumento. Cada vez más. Hasta que empiezas a moverte en el sofá de forma descontrolada, arqueando tu espalda y gimiendo con fuerza. En ese momento alzo la mirada para verte una vez más. Cómo me gusta verte así. Cuánto tiempo he esperado verte así.
muy bueno
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